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Vive tu ruta…

Sierra Espuña (azul) y Sierra de la Tercia (rojo)

El clima es de tipo mediterráneo semiárido-seco con veranos cálidos e inviernos frescos. La pluviosidad anual, de 300 mm, destaca por su irregularidad. La flora incluye especies del llamado piso mesomediterráneo, con pino, coscoja, esparto, jara, enebro, espino y tomillo. Entre la fauna figuran mamíferos como jabalí, arruí del Atlas, liebre blanca, zorro y la ardilla. Las aves más comunes son  chovas, aviones roquedos y arrendajos; aunque también podemos encontrarnos esporádicamente con rapaces sobrevolando nuestras cabezas como halcones o águilas; o incluso, al caer la tarde, con alguna nocturnas como lechuzas, autillos, búhos, entre otros.

Tierra de contrastes

Uno de los mayores atractivos que tiene la Región de Murcia es, sin duda, el Parque Regional de Sierra Espuña, ubicado en la Cordillera Bética y comprende la mancomunidad formada por los municipios de Aledo, Alhama, Lorca, Mula, Pliego y Totana. Adyacente a este,  el caminante puede maravillarse y disfrutar de otros parajes de gran interés natural, geológico, cultural y paisajístico como el mediterráneo pinar de la Sierra de la Tercia, el microclima húmedo del Estrecho de la Arboleja o el semi-desértico paraje de Los Barrancos de Gebas.

Lugar de aventura

Ambas sierras -Espuña y Gebas- presentan una topografía muy accidentada que las han hecho especialmente atractivas para todo tipo de actividades deportivas y ocio (senderismo, escalada deportiva, BTT,  parapente, vuelos en ultraligero, espeleología, entre otros).

El Estrecho de la Agualeja o Arboleja, en Aledo, es uno de los más bellos secretos naturales y geológicos que ofrecen las inmediaciones de Sierra Espuña. Un lugar que te transporta a los origenes, donde parece que volvamos a dar nuestros primeros pasos.

El Estrecho de la Agualeja o Arboleja, en Aledo, es uno de los más bellos secretos naturales y geológicos que ofrecen las inmediaciones de Sierra Espuña. Un lugar que te transporta a los origenes, donde parece que volvamos a dar nuestros primeros pasos.

Los Arruís o Muflones del Atlas se reproducen velozmente, por lo que no se hace difícil toparse con extensas manadas a lo largo de la ruta. Está imagen fue tomada en la ladera del cerro de La Bastida.

Los Arruís o Muflones del Atlas se reproducen velozmente, por lo que no se hace difícil toparse con extensas manadas a lo largo de la ruta. Está imagen fue tomada en la ladera del cerro de La Bastida.

Los coleópteros son habituales en las cavidades y abrigos diseminados por el Parque Regiona de Sierra Espuña l y sus inmediaciones. Ejemplar de murciélago orejudo gris (Plecotus ausriacus) fotografiado en la Cueva de la Pólvora.

Los coleópteros son habituales en las cavidades y abrigos diseminados por el Parque Regiona de Sierra Espuña l y sus inmediaciones. Ejemplar de murciélago orejudo gris (Plecotus ausriacus) fotografiado en la Cueva de la Pólvora.

Uno de los más bellos ofidios con el que podríamos toparnos durante nuestras rutas es la culebra de herradura (Hemorrhois hipocrepis). Este joven ejemplar, concretamente, se nos cruzó de camino a las excavaciones de La Bastida

Uno de los más bellos ofidios con el que podríamos toparnos durante nuestras rutas es la culebra de herradura (Hemorrhois hipocrepis). Este joven ejemplar, concretamente, se nos cruzó de camino a las excavaciones de La Bastida

Cynara humilis o, como se la conoce comúnmente, cardo borriquero en los Barrancos de Gebas (Alhama de Murcia).

Cynara humilis o, como se la conoce comúnmente, cardo borriquero en los Barrancos de Gebas (Alhama de Murcia).

Vista desde Sierra Espuña hacia el SE. Al fondo se extiende el Valle del Guadalentín,  a la derecha las estribaciones meridionales de la Sierra de la Tercia

Vista desde Sierra Espuña hacia el SE. Al fondo se extiende el Valle del Guadalentín,  a la derecha las estribaciones meridionales de la Sierra de la Tercia

A los pies de la presa de Lébor, a poca distancia de La Bastida siguiendo el cauce de la rambla desde el este, destacan los imponentes cortados, y exquisitas formaciones cársticas que invitan al caminante a detenerse continuamente para, simplemente, contemplar su entorno.

A los pies de la presa de Lébor, a poca distancia de La Bastida siguiendo el cauce de la rambla desde el este, destacan los imponentes cortados, y exquisitas formaciones cársticas que invitan al caminante a detenerse continuamente para, simplemente, contemplar su entorno.

En primer plano destaca el Asphodelus fistulosus, conocido comúnmente como gamoncillo o “varica de San José”. En segundo plano un cultivo de cebada, base de la alimentación de las gentes argáricas y, finalmente, una concentración de espartos, empleados entonces y aun actualmente, aunque cada vez menos, para la elaboración de cestería, calzado, cordaje, entre otros.

En primer plano destaca el Asphodelus fistulosus, conocido comúnmente como gamoncillo o “varica de San José”. En segundo plano un cultivo de cebada, base de la alimentación de las gentes argáricas y, finalmente, una concentración de espartos, empleados entonces y aun actualmente, aunque cada vez menos, para la elaboración de cestería, calzado, cordaje, entre otros.

Sobrevolando Totana en ultraligero en dirección a La Bastida

Sobrevolando Totana en ultraligero en dirección a La Bastida