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El uso político de la Sala de Audiencias resultó inequívoco cuando se descubrió la tumba doble más rica de El Argar enterrada ahí. Y no estaba sola, aunque ella sola, hizo que cobraran sentido las otras tumbas allí enterradas. Este espacio fue y sigue siendo una alegoría estructural de la estratificación clasista de esta sociedad.

Seis tumbas aparecieron en 2013 en esta sala; la séptima y majestuosa, en 2014. Cada una de ellas aumentaba la sorpresa ante el enigma que suponían; enseguida sabréis por qué.

Seis tumbas aparecieron en 2013 en esta sala; la séptima y majestuosa, en 2014. Cada una de ellas aumentaba la sorpresa ante el enigma que suponían; enseguida sabréis por qué.

¿Qué hace ese cráneo ahí en primer plano e inmediatamente debajo del piso? Apareció sin buscarlo, sin verlo siquiera, mientras estábamos excavando en el otro extremo de la sala la tumba de una mujer. Ella, la mujer, la llamamos AY3 y el misterioso cráneo se convirtió luego en el esqueleto AY5. Pero vayamos por orden, aquí tiene su importancia seguir la secuencia cronológica. Las lajas que veis bajo la banqueta de la izquierda, señalaban la tumba que dejaríamos para 2014 luego de sopesar los pros y contras de levantar este sector de la banqueta. Decisión bien tomada porque allí estaba AY38, una de las tumbas más ricas encontrada hasta la fecha.

¿Qué hace ese cráneo ahí en primer plano e inmediatamente debajo del piso? Apareció sin buscarlo, sin verlo siquiera, mientras estábamos excavando en el otro extremo de la sala la tumba de una mujer. Ella, la mujer, la llamamos AY3 y el misterioso cráneo se convirtió luego en el esqueleto AY5. Pero vayamos por orden, aquí tiene su importancia seguir la secuencia cronológica. Las lajas que veis bajo la banqueta de la izquierda, señalaban la tumba que dejaríamos para 2014 luego de sopesar los pros y contras de levantar este sector de la banqueta. Decisión bien tomada porque allí estaba AY38, una de las tumbas más ricas encontrada hasta la fecha.

La mujer, AY3, estaba colocada en el interior de dos urnas enfrentadas y con un poderoso aparejo de piedras para evitar que se movieran las urnas. Nos desconcertaba entonces por qué, si tenía suficiente espacio para depositarla cómodamente en la base de las urnas la colocaron con la espalda más levantada y apoyada en un lateral de la urna. Su tronco caído y boca abajo es la pista que señala su posición original. Pronto sabríamos la respuesta: ¡estaba embarazada! Su abultado abdomen sólo cabía de ese modo. A los pies, como podéis ver, tenía un pequeño cuenco, y junto a él, un puñal y un punzón; objetos estos que la identifican como una ciudadana de pleno derecho. También cumplía la norma de estar enterrada como es propio de las mujeres en esta sociedad, en posición fetal y recostada sobre el lado derecho.

La mujer, AY3, estaba colocada en el interior de dos urnas enfrentadas y con un poderoso aparejo de piedras para evitar que se movieran las urnas. Nos desconcertaba entonces por qué, si tenía suficiente espacio para depositarla cómodamente en la base de las urnas la colocaron con la espalda más levantada y apoyada en un lateral de la urna. Su tronco caído y boca abajo es la pista que señala su posición original. Pronto sabríamos la respuesta: ¡estaba embarazada! Su abultado abdomen sólo cabía de ese modo. A los pies, como podéis ver, tenía un pequeño cuenco, y junto a él, un puñal y un punzón; objetos estos que la identifican como una ciudadana de pleno derecho. También cumplía la norma de estar enterrada como es propio de las mujeres en esta sociedad, en posición fetal y recostada sobre el lado derecho.

Lo primero que reconocimos fueron los huesos craneales del feto que estaban relativamente juntos pero fuera del canal de parto. Habían sido expulsados postmortem. Lo sorprendente fue lo que no encontramos… faltaban brazos y piernas de la criatura; tan sólo unas pocas costillas y arcos vertebrales. Y no estaban porque habían intentado retirar el feto, por trozos quizás, debido al complicado parto que estaba padeciendo esta mujer.  Iba a traer al mundo de los vivos una criatura que pretendía nacer al revés; en posición podálica que le llaman. El intento fue infructuoso, ambas murieron en circunstancias penosas.

Lo primero que reconocimos fueron los huesos craneales del feto que estaban relativamente juntos pero fuera del canal de parto. Habían sido expulsados postmortem. Lo sorprendente fue lo que no encontramos… faltaban brazos y piernas de la criatura; tan sólo unas pocas costillas y arcos vertebrales. Y no estaban porque habían intentado retirar el feto, por trozos quizás, debido al complicado parto que estaba padeciendo esta mujer.  Iba a traer al mundo de los vivos una criatura que pretendía nacer al revés; en posición podálica que le llaman. El intento fue infructuoso, ambas murieron en circunstancias penosas.

Ella no era una madre primeriza pero murió en edad fértil, entre los 25 y 27 años. Las huellas del pubis indican que había tenido más de dos embarazos (lo indica el tubérculo púbico desarrollado) y ciertas complicaciones en el parto que le produjeron cicatrices e inflamación en los ligamentos. Era veterana entonces en esto de la maternidad pero no pudo sobrellevar el último parto. Rescatamos aquí dos sucesos sociales de relevancia: el intento racional de salvarle la vida a expensas de la criatura y la valoración social de esta gesta que quedó atestiguado por el lugar destacado que ocupó su tumba en la gran sala.

Ella no era una madre primeriza pero murió en edad fértil, entre los 25 y 27 años. Las huellas del pubis indican que había tenido más de dos embarazos (lo indica el tubérculo púbico desarrollado) y ciertas complicaciones en el parto que le produjeron cicatrices e inflamación en los ligamentos. Era veterana entonces en esto de la maternidad pero no pudo sobrellevar el último parto. Rescatamos aquí dos sucesos sociales de relevancia: el intento racional de salvarle la vida a expensas de la criatura y la valoración social de esta gesta que quedó atestiguado por el lugar destacado que ocupó su tumba en la gran sala.

Volvamos al otro enigma que habíamos dejado en suspenso mientras excavábamos a la mujer con su no nato. Sorprende más esta vista desde el Norte precedida por el gran hogar que nos lleva a imaginar un fuego perenne, y ese cráneo que no podíamos dejar de pensar que había sido pisado una y otra vez por los argáricos! Y lo cerca que estaba del hogar. Tomamos la decisión de que debíamos levantar el piso en ese sector para que la fantasía diera paso a la realidad. ¿Quién era y qué hacía este cráneo ahí?

Volvamos al otro enigma que habíamos dejado en suspenso mientras excavábamos a la mujer con su no nato. Sorprende más esta vista desde el Norte precedida por el gran hogar que nos lleva a imaginar un fuego perenne, y ese cráneo que no podíamos dejar de pensar que había sido pisado una y otra vez por los argáricos! Y lo cerca que estaba del hogar. Tomamos la decisión de que debíamos levantar el piso en ese sector para que la fantasía diera paso a la realidad. ¿Quién era y qué hacía este cráneo ahí?

Resultó ser que no era sólo un cráneo sino que estábamos ante el esqueleto completo. Le abrireron una fosa mínima entre dos pisos y lo dejaron apoyado con la espalda en el suelo y la cara mirando al fuego. Sus pies y tobillos estaban debajo del rodete exterior del hogar señal que, como mínimo tuvieron que remodelarlo cuando decidieron colocar este cuerpo ahí, ajeno a las normativas argáricas. No estaba dentro de un contenedor y no le acompañaba nada de ajuar; sólo estaba él ante el fuego. Al año siguiente descubriríamos que no estaba tan sólo sino que se anteponía a la tumba de las dos personas posiblemente más ricas y poderosas de la ciudad. Este era un hombre no especialmente robusto, aunque sí alto, medía alrededor de 1.70 metros y su cuerpo no fue utilizado para tareas de excesivo esfuerzo físico.

Resultó ser que no era sólo un cráneo sino que estábamos ante el esqueleto completo. Le abrireron una fosa mínima entre dos pisos y lo dejaron apoyado con la espalda en el suelo y la cara mirando al fuego. Sus pies y tobillos estaban debajo del rodete exterior del hogar señal que, como mínimo tuvieron que remodelarlo cuando decidieron colocar este cuerpo ahí, ajeno a las normativas argáricas. No estaba dentro de un contenedor y no le acompañaba nada de ajuar; sólo estaba él ante el fuego. Al año siguiente descubriríamos que no estaba tan sólo sino que se anteponía a la tumba de las dos personas posiblemente más ricas y poderosas de la ciudad. Este era un hombre no especialmente robusto, aunque sí alto, medía alrededor de 1.70 metros y su cuerpo no fue utilizado para tareas de excesivo esfuerzo físico.

Murió alrededor de los 45 años y casi no tenía señales artrósicas ni inflamatorias en las inserciones musculares aunque sí dos fracturas consolidadas. Una detrás de la cabeza producida por un objeto contuso y otra llamada fractura del boxeador en el quinto metacarpiano izquierdo del dedo meñique. Estas lesiones son mínimas comparadas con la multiplicidad que encontramos en otros esqueletos, sin ir más lejos, el de AY12, otro de los hombres que fue enterrado en este lugar.

Murió alrededor de los 45 años y casi no tenía señales artrósicas ni inflamatorias en las inserciones musculares aunque sí dos fracturas consolidadas. Una detrás de la cabeza producida por un objeto contuso y otra llamada fractura del boxeador en el quinto metacarpiano izquierdo del dedo meñique. Estas lesiones son mínimas comparadas con la multiplicidad que encontramos en otros esqueletos, sin ir más lejos, el de AY12, otro de los hombres que fue enterrado en este lugar.

¡Qué no padeció este hombre de AY12! Los números indican la secuencia osteobiográfica que marcó la vida de este hombre en sus huesos.

¡Qué no padeció este hombre de AY12! Los números indican la secuencia osteobiográfica que marcó la vida de este hombre en sus huesos.

Tenía la misma edad que AY5 cuando falleció pero con una considerable diferencia en el uso del cuerpo. En los primeros años de actividad productiva debió cargar el suficiente peso para deteriorar los discos lumbares y que se le fueran formando los osteofitos.

Tenía la misma edad que AY5 cuando falleció pero con una considerable diferencia en el uso del cuerpo. En los primeros años de actividad productiva debió cargar el suficiente peso para deteriorar los discos lumbares y que se le fueran formando los osteofitos.

De golpe, y por un golpe causado por la caída de un objeto pesado encima del pie derecho, se vio forzado a dejar de hacer las tareas que acostumbraba realizar. La bóveda del empeine colapsó por la fractura y nunca más volvió a recuperarse de esta lesión que fue degenerando en artrosis severa combinado con inflamación de los ligamentos de sustentación del arco plantar. Su cuerpo debió amoldarse a este grave impedimento compensando el apoyo en la pierna derecha que sufrió las consecuencias con artrosis en cadera, rodilla y tobillo. Esta sobrecarga repercutió también en los ligamentos; arrancamientos en el peroné por luxación de tobillo y espolones en el tendón de Aquiles y plantar del calcáneo (el hueso del talón) hacían cada vez más dificultoso el desplazamiento.

De golpe, y por un golpe causado por la caída de un objeto pesado encima del pie derecho, se vio forzado a dejar de hacer las tareas que acostumbraba realizar. La bóveda del empeine colapsó por la fractura y nunca más volvió a recuperarse de esta lesión que fue degenerando en artrosis severa combinado con inflamación de los ligamentos de sustentación del arco plantar. Su cuerpo debió amoldarse a este grave impedimento compensando el apoyo en la pierna derecha que sufrió las consecuencias con artrosis en cadera, rodilla y tobillo. Esta sobrecarga repercutió también en los ligamentos; arrancamientos en el peroné por luxación de tobillo y espolones en el tendón de Aquiles y plantar del calcáneo (el hueso del talón) hacían cada vez más dificultoso el desplazamiento.

La artrosis severa y bilateral en los huesos centrales de las muñecas cuentan cómo lo resolvió: ¡usando bastones! Esta inestabilidad postural también se refleja en el cuello, específicamente en la ampliación asimétrica del lado izquierdo de las vértebras cervicales debido a la postura de la cabeza ladeada hacia ese lado que le ampliaba el campo visual que había visto reducido desde la fractura del pie.

La artrosis severa y bilateral en los huesos centrales de las muñecas cuentan cómo lo resolvió: ¡usando bastones! Esta inestabilidad postural también se refleja en el cuello, específicamente en la ampliación asimétrica del lado izquierdo de las vértebras cervicales debido a la postura de la cabeza ladeada hacia ese lado que le ampliaba el campo visual que había visto reducido desde la fractura del pie.

Además de mantener la autonomía para moverse a pesar de lo complicado de su condición, este hombre parece que debía ser útil hasta el final de sus días ya que  hasta su boca utilizó como herramienta de trabajo, sufriendo también las consecuencias. Tenía varios dientes fracturados y esto desembocó en infecciones que produjeron abscesos para la evacuación del pus.

Además de mantener la autonomía para moverse a pesar de lo complicado de su condición, este hombre parece que debía ser útil hasta el final de sus días ya que  hasta su boca utilizó como herramienta de trabajo, sufriendo también las consecuencias. Tenía varios dientes fracturados y esto desembocó en infecciones que produjeron abscesos para la evacuación del pus.

La vida sacrificada que llevó quiso ser compensada socialmente, o utilizada como referente a emular, y ocupó así su muerte un lugar también en la gran sala, dentro de una cista de mampostería, poco común en este poblado, que quizás representaba lo que había sido su vida como constructor de casas.

La vida sacrificada que llevó quiso ser compensada socialmente, o utilizada como referente a emular, y ocupó así su muerte un lugar también en la gran sala, dentro de una cista de mampostería, poco común en este poblado, que quizás representaba lo que había sido su vida como constructor de casas.

Estas historias de gente de pueblo contrastan de modo radical con la vida que llevaron la mujer y el hombre que enterraron aquí dentro de esta urna tan bien sellada con esa enorme laja calcárea. Ellos, los de AY38, representan con sus objetos y la ausencia de lesiones significativas, el poder por antonomasia. Poder de acumular riquezas y amortizarlas, reinando así también en la muerte.

Estas historias de gente de pueblo contrastan de modo radical con la vida que llevaron la mujer y el hombre que enterraron aquí dentro de esta urna tan bien sellada con esa enorme laja calcárea. Ellos, los de AY38, representan con sus objetos y la ausencia de lesiones significativas, el poder por antonomasia. Poder de acumular riquezas y amortizarlas, reinando así también en la muerte.

Él, un hombre veterano para la época, entre 35 y 40 años fue enterrado primero, recostado del lado izquierdo, manteniendo la costumbre argárica. Ella, que fue depositada encima y mirando directamente a la entrada de la urna, era una mujer joven que falleció entre los 25 y 27 años. Sus cuerpos esqueléticos apenas si se movieron en cuatro mil años; difícil resolver si murieron juntos o si la mujer apenas poco tiempo después que el hombre. Lo que sí está claro es que todos los objetos declaran con contundencia que pertenecían a la clase dominante.

Él, un hombre veterano para la época, entre 35 y 40 años fue enterrado primero, recostado del lado izquierdo, manteniendo la costumbre argárica. Ella, que fue depositada encima y mirando directamente a la entrada de la urna, era una mujer joven que falleció entre los 25 y 27 años. Sus cuerpos esqueléticos apenas si se movieron en cuatro mil años; difícil resolver si murieron juntos o si la mujer apenas poco tiempo después que el hombre. Lo que sí está claro es que todos los objetos declaran con contundencia que pertenecían a la clase dominante.

La fastuosidad de estos personajes dejan a las palabras sin voz, por eso damos paso a las imágenes que dan fiel cuenta de la grandiosidad con la que fueron engalanados. En total, una treintena de objetos forman uno de los ajuares más rico de las tres mil tumbas argáricas que se conocen. Abunda la plata por doquier, en adornos y ornamentos que aquí ya no lucen como antaño, y en los complementos de las armas (el enmangue del punzón y los remaches del puñal). Es imposible no dejarse embargar por la emoción al admirar el exquisito arte de orfebrería concentrado en esta tumba.

La fastuosidad de estos personajes dejan a las palabras sin voz, por eso damos paso a las imágenes que dan fiel cuenta de la grandiosidad con la que fueron engalanados. En total, una treintena de objetos forman uno de los ajuares más rico de las tres mil tumbas argáricas que se conocen. Abunda la plata por doquier, en adornos y ornamentos que aquí ya no lucen como antaño, y en los complementos de las armas (el enmangue del punzón y los remaches del puñal). Es imposible no dejarse embargar por la emoción al admirar el exquisito arte de orfebrería concentrado en esta tumba.

La  más suntuosa es ella. Dos voluminosos dilatadores de oreja de plata surcados por anillas espiraladas que aumentaban el tamaño de estos adornos al lado de la cara eran coronados por una diadema, también de plata, con un apéndice discoidal que reposaba en la frente. Imaginad a esta mujer así engalanada y mirando al sol. El reflejo de los rayos sobre estas joyas enceguecería a cualquiera que la mirase; quien osara mirarla de frente, quedaría enceguecido ¿El mito de Medusa se habrá inspirado en estas mujeres argáricas?

La  más suntuosa es ella. Dos voluminosos dilatadores de oreja de plata surcados por anillas espiraladas que aumentaban el tamaño de estos adornos al lado de la cara eran coronados por una diadema, también de plata, con un apéndice discoidal que reposaba en la frente. Imaginad a esta mujer así engalanada y mirando al sol. El reflejo de los rayos sobre estas joyas enceguecería a cualquiera que la mirase; quien osara mirarla de frente, quedaría enceguecido ¿El mito de Medusa se habrá inspirado en estas mujeres argáricas?

Hay cuatro diademas más recuperadas en las excavaciones de los hermanos Siret del yacimiento El Argar, en Antas (Almería). Son tan semejantes que nos hacen pensar que fueron creadas en un mismo taller de orfebrería. Y más aún, sugieren una ligazón aristocrática entre estas gentes que estaban a más de 100 km de distancia y mantenían, sin embargo, los mismos símbolos emblemáticos de distinción.

Hay cuatro diademas más recuperadas en las excavaciones de los hermanos Siret del yacimiento El Argar, en Antas (Almería). Son tan semejantes que nos hacen pensar que fueron creadas en un mismo taller de orfebrería. Y más aún, sugieren una ligazón aristocrática entre estas gentes que estaban a más de 100 km de distancia y mantenían, sin embargo, los mismos símbolos emblemáticos de distinción.

La elaboración del enmangue de plata de este punzón es de una precisión tecnológica que no habíamos imaginado se dominara en esta época y es la que les permitió ensamblar con un cierre perfecto, las piezas que abrazaban el alma de madera de encina donde se encajaba el punzón de cobre de un tamaño y grosor inusitadamente grandes.

La elaboración del enmangue de plata de este punzón es de una precisión tecnológica que no habíamos imaginado se dominara en esta época y es la que les permitió ensamblar con un cierre perfecto, las piezas que abrazaban el alma de madera de encina donde se encajaba el punzón de cobre de un tamaño y grosor inusitadamente grandes.

El hombre también ostentaba elementos emblemáticos, el puñal con cuatro remaches de plata que nada aportan a la mejora funcional del arma es otro símbolo que lo distinguía. Destacaba más aún, si cabe, por los delicados dilatadores de oro repujados en los bordes.

El hombre también ostentaba elementos emblemáticos, el puñal con cuatro remaches de plata que nada aportan a la mejora funcional del arma es otro símbolo que lo distinguía. Destacaba más aún, si cabe, por los delicados dilatadores de oro repujados en los bordes.

Los dilatadores también dan cuenta de técnicas novedosas para la época. Elaborar estos adornos requiere el dominio de lo que se llama técnica anticlástica, que, por martilleo, logra una concavidad continua en una banda de metal que se cierra en círculo sobre sí misma.

Los dilatadores también dan cuenta de técnicas novedosas para la época. Elaborar estos adornos requiere el dominio de lo que se llama técnica anticlástica, que, por martilleo, logra una concavidad continua en una banda de metal que se cierra en círculo sobre sí misma.

La repercusión de este fabuloso hallazgo fue rápidamente captado por los medios nacionales e internacionales que se hicieron eco de la novedad. Estos representantes de la clase dominante certifican la disimetría social característica y la Sala de Audiencias se convierte así en una metáfora estructural del modo de vida en esta sociedad estatal.

La repercusión de este fabuloso hallazgo fue rápidamente captado por los medios nacionales e internacionales que se hicieron eco de la novedad. Estos representantes de la clase dominante certifican la disimetría social característica y la Sala de Audiencias se convierte así en una metáfora estructural del modo de vida en esta sociedad estatal.

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